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30 de septiembre de 2025 | 14:45Internos del CDP de Castro culminan taller literario que fomenta la lectura y la reinserción social
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Una quincena de internos primerizos del Centro de Detención Preventiva de Castro, Chiloé, culminó un taller literario que buscó fomentar la lectura, la escritura y la resolución de conflictos mediante el diálogo, gracias a una iniciativa impulsada por el concejal Enrique Soto-Díaz y ejecutada con el apoyo del Taller Aumen.
Los talleres, que se desarrollaron todos los viernes desde abril de 2025, contaron con la participación de escritores, músicos y docentes, entre ellos Carlos Trujillo, Mario Contreras, Nelson Torres, Neddiel Muñoz, Olga Cárdenas, y los músicos Samadiel y Xavier Uribe Muñoz. Durante la actividad, los internos instalaron una pequeña biblioteca en su dormitorio, discutieron clásicos literarios y trabajaron ejercicios de escritura semanal.
El Teniente Raúl Cornejo Cuevas, alcaide del CDP de Castro, valoró la iniciativa porque “como Centro de Detención Preventiva de Castro, nos sentimos profundamente orgullosos de culminar nuestro primer taller literario Aumen, que durante estos meses reunió a 15 personas que por primera vez se encontraban en prisión preventiva. Esta experiencia resultó un pleno éxito en lo académico y lo social, pero sobre todo en la reinserción social de las personas privadas de libertad”.
Por su parte, el concejal Enrique Soto-Díaz expresó que “se siento tremendamente orgulloso y agradecido de la disposición que han tenido tanto Gendarmería de Chile a través del CDP de Castro, como el taller Aumen, quienes de manera desinteresada y colaborativa, dieron una actividad lúdica y literaria de profunda reflexión. Todos los viernes, distintos poetas del taller Aumen se dieron espacio para conversar, socializar y reflexionar con la población interna. Esto permitió descongestionar y bajar los niveles de estrés en una de las cárceles con mayor hacinamiento del país”.
El escritor Carlos Trujillo, fundador del Taller Aumen, agregó que “fue una experiencia gratificante, porque es tremendamente agradable saberse útil. Aquí no hubo un peso, más que la satisfacción de hacer algo por un grupo de personas que están en el recinto penitenciario, quienes generalmente son olvidadas, como si no existieran”.
Diego, participante del taller, señaló que “provengo del mundo de los números, estudié Técnico Acuícola y nunca había leído un libro por gusto. Este taller rompió los estereotipos que existen respecto a nosotros. Ahora, en el dormitorio, formamos nuestra pequeña biblioteca, conversamos con los compañeros sobre lo leído y nos caracterizamos porque resolvemos nuestros problemas con el diálogo, acá no se pelea”.
Mario Contreras, escritor y colaborador del taller, destacó la función de la literatura como puente. “La escritura nos lleva por otros mundos, por otros caminos, y el hecho de leer ya nos abre otras puertas. Incluso Miguel de Cervantes, que fue preso, fue capaz de crear una obra superior como El Quijote en condiciones adversas” indicó.
Finalmente, José, otro participante, remarcó el valor del taller porque “la lectura del pirata Ñancúpel nos hizo discutir y reflexionar. Fue emocionante encontrarme de nuevo con los libros. Agradezco al concejal Soto, que pensó en nosotros, que pensó en quienes nadie piensa”.
Durante la jornada se reforzó la importancia del arte y la literatura como herramientas de reinserción social y desarrollo de habilidades personales, transformando la experiencia penitenciaria en un espacio de reflexión, aprendizaje y diálogo.
