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30 de diciembre de 2025 | 19:30Los excesos de fin de año que están enfermando a perros y gatos
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Veterinarios advierten un alza en obesidad, alergias y trastornos digestivos en mascotas debido a desórdenes alimentarios durante celebraciones y vacaciones.
El aumento de la obesidad y las alergias en perros y gatos se ha convertido en una consecuencia frecuente de los excesos alimentarios registrados durante las celebraciones de fin de año y el inicio de las vacaciones, periodo en el que se rompe la rutina nutricional de las mascotas.
Sobras de comida, snacks altos en grasa, alimentos propios de las celebraciones y premios fuera de horario están impulsando un incremento sostenido de trastornos digestivos, alergias alimentarias y problemas de peso en animales de compañía. Se trata de un fenómeno que suele pasar inadvertido, pero que se manifiesta con mayor fuerza durante los meses de verano.
Según explicó Diego Rugeles, médico veterinario especialista en nutrición animal y gerente técnico de POEMA®, diciembre y enero concentran los mayores desajustes en la alimentación. “Lo que para la familia es un gesto de cariño, para el animal puede significar inflamación, alergias o incluso pancreatitis. El exceso de comida humana afecta directamente su salud”, señaló.
La obesidad es una de las consecuencias más visibles, aunque no la única. El consumo de alimentos ricos en grasa y condimentos puede alterar la microbiota, debilitar la barrera cutánea y desencadenar reacciones alérgicas en animales predispuestos. Esto se ha traducido en un aumento de consultas veterinarias por dermatitis, picazón y malestares digestivos posteriores a las celebraciones.
Las vacaciones también influyen en este escenario. Cambios de horarios, viajes, estrés y dietas improvisadas generan trastornos digestivos que se expresan a través de diarreas, vómitos o decaimiento. De acuerdo con Rugeles, durante el verano se observa un alza sostenida de estos cuadros, asociados tanto al calor como a los desórdenes alimentarios.
“Una buena nutrición se basa en la constancia, no solo en un buen alimento”, enfatizó el profesional. “Cuando una mascota recibe comidas nuevas, grasosas o no diseñadas para ella, el organismo reacciona con inflamación. Prevenir es siempre más fácil y más seguro que tratar”, agregó.
El llamado del especialista es a moderar los excesos alimentarios en perros y gatos, manteniendo su dieta habitual incluso durante celebraciones y vacaciones. Esta medida permite reducir el riesgo de enfermedades y favorece un verano más seguro, activo y saludable para las mascotas.
