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19 de diciembre de 2025 | 08:15Especialistas advierten sobre los riesgos de la mala calidad del aire en gimnasios
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 25 díasEspecialistas alertan que, en espacios cerrados y con alta afluencia de público, los gimnasios pueden concentrar bacterias, hongos y virus que afectan la salud, el bienestar y el rendimiento físico.
Con la llegada del verano y el aumento de la asistencia a los gimnasios, especialistas advierten sobre los riesgos asociados a la mala calidad del aire en estos recintos, especialmente cuando se trata de espacios cerrados o con alta concentración de personas. Durante la época estival, muchas personas intensifican su actividad física como preparación para las fiestas de fin de año y las vacaciones, lo que incrementa la exposición a contaminantes biológicos y ambientales.
Las propias personas son una de las principales fuentes de contaminación. Durante el ejercicio, el sudor, la respiración agitada y el contacto frecuente con superficies facilitan la propagación de microorganismos hacia equipos y materiales como pesas, mancuernas, colchonetas y barras. Estos elementos, sumados a un ambiente cálido y húmedo, crean condiciones ideales para la proliferación de bacterias y hongos. A ello se suman zonas críticas como vestuarios, duchas y áreas húmedas.
Según explicó la bióloga María Cecilia Guzmán Bistoni, jefa de Inocuidad y Validaciones de Airlife, empresa especializada en soluciones de purificación y sanitización del aire en ambientes cerrados, “diversos estudios científicos evidencian que las bacterias son el grupo de gérmenes mayoritario en estos espacios”. Entre ellas destaca el estafilococo, una bacteria que habita en la piel y la nariz de las personas y que puede provocar infecciones cutáneas y en otros órganos. Su transmisión ocurre por contacto directo, por superficies contaminadas —como toallas o ropa— o por la inhalación de gotitas presentes en el aire.
Asimismo, se han identificado bacterias como enterococos y Salmonella, capaces de causar foliculitis, infecciones urinarias y otras patologías. En el caso de los hongos, estos predominan en zonas húmedas como duchas, siendo responsables de infecciones como la tiña y el pie de atleta, además de la presencia de mohos que pueden generar alergias e irritaciones respiratorias.
Las investigaciones también indican que virus respiratorios como el resfriado común, la influenza, el COVID-19 y el virus respiratorio sincicial pueden permanecer suspendidos en el aire de un gimnasio cerrado durante varias horas, aumentando el riesgo de contagio.
“La mala calidad del aire no solo provoca molestias temporales. Puede generar una menor absorción de oxígeno, fatiga rápida y disminución de la resistencia física, dolores de cabeza, mareos y confusión mental por niveles elevados de CO₂, irritación respiratoria durante el ejercicio cardiovascular y un debilitamiento del sistema inmune por exposición prolongada a contaminantes”, agregó la especialista. Además, estas condiciones pueden agravar cuadros de asma y alergias.
Frente a este escenario, los expertos recomiendan que los administradores de gimnasios y recintos deportivos implementen medidas preventivas como una ventilación adecuada, monitoreo periódico de la calidad del aire y protocolos de higiene y sanitización acordes a la ocupación del recinto.
“El aire interior es un factor clave para la salud. En espacios donde se respira más rápido y profundo, como los gimnasios, la atención debe ser aún mayor. La calidad del aire no es solo un tema de mantenimiento, es fundamental para la vida deportiva y el bienestar de las personas”, concluyó Guzmán.
