EDUCACIÓN
16 de marzo de 2026 | 12:20Especialistas destacan que la escritura a mano sigue siendo clave en el aprendizaje escolar
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La escritura a mano continúa siendo una habilidad relevante para el desarrollo cognitivo y académico de niñas y niños, incluso en un contexto donde los dispositivos digitales forman parte de la vida cotidiana. Especialistas en educación destacan que aprender a escribir tanto en letra script como cursiva durante la Educación Básica favorece la comprensión lectora, la organización del pensamiento y la expresión escrita.
Karla Anavalón, docente y directora editorial de Caligrafix, explicó que el proceso de escribir manualmente involucra diversas habilidades cognitivas y motoras. “El dominio de la escritura a mano exige atención sostenida, regulación del movimiento y control del ritmo, lo que contribuye al desarrollo de la concentración. También implica planificar y organizar ideas antes de plasmarlas, favoreciendo la estructuración del pensamiento y la coherencia en la expresión”, señaló.
Diversas investigaciones en neurociencia y educación respaldan estos planteamientos. Estudios de la neurocientífica estadounidense Karin James, profesora de Indiana University, han demostrado que la escritura manual activa redes neuronales vinculadas con la lectura y el procesamiento del lenguaje de manera más profunda que el uso del teclado. De forma similar, la investigadora y psicóloga educativa Virginia Berninger ha señalado que los movimientos secuenciales de la escritura a mano estimulan procesos relacionados con el pensamiento, el lenguaje y la memoria de trabajo.
Script y cursiva: habilidades complementarias
Dentro del proceso de alfabetización, la letra script y la letra ligada cumplen funciones complementarias. Según Anavalón, la escritura script presenta cada letra de manera clara y separada, lo que facilita el reconocimiento de los caracteres y su relación con los sonidos del lenguaje.
“La escritura script presenta cada letra de forma clara y separada, con trazos simples. Esto ayuda a los niños a reconocer mejor cada letra y a relacionarla con su sonido. Por su claridad y fácil lectura, es especialmente útil en los primeros años de aprendizaje de la lectura y la escritura, cuando los niños aún están desarrollando su coordinación al escribir y aprendiendo a identificar las letras”, explicó.
La especialista añadió que fortalecer ambos formatos a lo largo de la Educación Básica permite consolidar las bases del sistema escrito y avanzar hacia una escritura más fluida. “Fortalecer ambos formatos desde 1° a 6° básico permite que los estudiantes primero consoliden las bases fonológicas y visuales del sistema escrito y luego desarrollen una escritura más fluida y autónoma”, indicó.
Desarrollo de habilidades cognitivas y emocionales
Desde la experiencia docente, el aprendizaje sistemático de la escritura manuscrita también contribuye al desarrollo de habilidades motoras y emocionales. La práctica constante fortalece la coordinación visomotriz y la motricidad fina, reduciendo progresivamente el esfuerzo físico y mental asociado al acto de escribir.
Además, lograr una escritura clara y funcional puede fortalecer la confianza de los estudiantes en sus propias capacidades, lo que impacta positivamente en su participación en actividades escolares y en su disposición a asumir nuevos desafíos.
Otro aspecto relevante es que la alfabetización implica aprender a leer diferentes estilos de escritura. Limitar la exposición a un solo tipo de grafía puede dificultar posteriormente el reconocimiento de otras formas de escritura manuscrita.
Recursos pedagógicos para el aprendizaje
En este contexto, materiales educativos como los cuadernos “Trazos y Letras” y la línea de Caligrafía de 1° a 6° básico de Caligrafix contemplan ejercicios tanto en letra script como en cursiva. Según explicó Anavalón, el objetivo es permitir que docentes y familias elijan el formato más adecuado para cada estudiante o grupo curso.
“Los contenidos y actividades son los mismos en ambos casos; lo que cambia es el formato de escritura. Esto permite que docentes y familias elijan el tipo de letra que consideran más adecuado para el grupo curso o para las necesidades específicas de cada niño”, explicó.
La especialista agregó que la elección del formato no debe entenderse como una competencia entre estilos. “La elección del formato de escritura no debe entenderse como una competencia entre estilos, sino como una decisión pedagógica basada en las características de cada niño y del grupo curso”, afirmó.
Finalmente, Anavalón sostuvo que la escritura manual continúa siendo una experiencia formativa integral. “La escritura a mano sigue siendo una experiencia formativa que conecta pensamiento, cuerpo y lenguaje”, concluyó.
