Salud
19 de julio de 2025 | 10:00Ocho de cada diez personas podrían tener enfermedad venosa crónica sin saberlo
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La insuficiencia venosa crónica afecta principalmente a mujeres y adultos mayores, pero su detección sigue siendo baja debido a estigmas y desconocimiento de los síntomas.
En Chile, hasta el 80 % de la población podría estar desarrollando alguna etapa de la enfermedad venosa crónica sin recibir un diagnóstico adecuado. También conocida como insuficiencia venosa crónica (IVC), esta afección se produce cuando las venas de las piernas no logran devolver correctamente la sangre al corazón. Se estima que afecta entre el 20 % y el 30 % de los adultos, y hasta el 50 % de las personas mayores de 50 años.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la aparición de venas visibles, calambres nocturnos, fatiga, hormigueo y sensación de pesadez en las piernas. Pese a su impacto en la calidad de vida, muchas personas no asocian estos signos a una enfermedad vascular. La etapa más frecuente es la C2, en la que suelen aparecer várices, que pueden considerarse un problema estético, pero que podrían derivar en úlceras varicosas si no se tratan.
El tratamiento más utilizado es la terapia compresiva, que consiste en el uso de medias especiales que ejercen presión controlada desde el tobillo hacia arriba. Esta compresión mejora el retorno venoso y ayuda a reducir la hinchazón, el dolor y la sensación de cansancio. Su uso también está indicado en casos de linfedema, lipedema, embarazo, largos periodos en pie o sentado, y prevención de complicaciones como el síndrome post trombótico.
El abordaje integral de la IVC considera terapias físicas, farmacológicas y, en casos más avanzados, intervenciones quirúrgicas como la flebectomía o el stripping venoso. El diagnóstico temprano y la personalización del tratamiento son claves para evitar complicaciones y mejorar la salud vascular.
En ese contexto, la marca JOBST® impulsa una campaña global para romper los estigmas asociados a esta enfermedad y promover una visión más informada sobre su tratamiento. Javier Pizarro, director comercial de la marca en Chile, afirmó que "ofrecemos soluciones de terapia de compresión que empoderan a los pacientes para enfrentar las enfermedades venosas. Sabemos que muchos dudan por el estigma y las ideas erróneas sobre su uso, por lo que trabajamos para crear conciencia y fomentar el diagnóstico adecuado".
La enfermedad venosa crónica no solo afecta físicamente, sino también emocionalmente, por lo que especialistas recomiendan consultar a profesionales de la salud ante los primeros síntomas, para iniciar un tratamiento eficaz y evitar que la afección progrese sin control.
