Salud
5 de diciembre de 2025 | 11:15La enfermedad venosa crónica ya afecta hasta al 80% de la población según datos globales
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 41 díasEn Chile, entre el 20% y 30% de los adultos convive con insuficiencia venosa crónica, cifra que supera el 50% después de los 50 años. La marca JOBST lanzó una campaña para derribar prejuicios y promover el tratamiento oportuno.
La enfermedad venosa crónica (EVC) —también conocida como insuficiencia venosa crónica (IVC)— continúa expandiéndose a nivel mundial, con una prevalencia que alcanza cerca del 80% de la población, de acuerdo con antecedentes citados en el comunicado oficial. El cuadro se desarrolla en seis estadios clínicos, siendo el C2, caracterizado por la presencia de várices visibles, el más frecuente.
En Chile, la condición afecta entre 20% y 30% de la población adulta, superando el 50% en personas mayores de 50 años, lo que la convierte en un problema sanitario de alto impacto. Entre sus síntomas habituales se cuentan dolor, pesadez, hinchazón, calambres, hormigueos persistentes y, en etapas avanzadas, úlceras venosas, afectando tanto la salud física como el bienestar emocional.
El comunicado advierte que el estigma asociado a las várices y a las afecciones venosas retrasa la consulta médica, pese a que la incidencia comienza a aumentar desde los 20 años y se presenta con mayor frecuencia en mujeres.
Campaña “Nada te detiene”
En este contexto, la marca JOBST, líder mundial en compresión terapéutica, lanzó una nueva fase de su campaña global bajo el concepto “Nada te detiene”, enfocada en visibilizar historias reales de pacientes que llevan una vida plena pese a convivir con una condición venosa.
El mensaje central apunta a normalizar el diagnóstico, eliminar temores en torno a la terapia compresiva y destacar la relevancia del manejo temprano.
Terapia compresiva: una herramienta eficaz y ampliamente recomendada
El tratamiento con medias de compresión graduada constituye la primera línea de manejo no invasivo de la enfermedad venosa crónica. Estas generan mayor presión en el tobillo y disminuyen hacia la parte superior de la pierna, facilitando el retorno venoso y reduciendo la acumulación de sangre.
Sus beneficios incluyen disminuir dolor, edema, cansancio, sensación de quemazón, y contribuir a prevenir complicaciones como úlceras venosas o trombosis asociada a inmovilidad o viajes prolongados.
El manejo de la IVC puede combinar medidas conservadoras —como ejercicio, compresión y tratamiento farmacológico— con procedimientos más específicos en los casos avanzados, tales como cirugía de venas superficiales, flebectomías percutáneas o técnicas de stripping.
En el comunicado, Javier Pizarro, director comercial de JOBST en Chile, destacó la importancia de avanzar en educación y derribar mitos. “Desarrollamos soluciones de compresión que permiten a las personas retomar el control de su bienestar frente a las enfermedades venosas. Somos conscientes de que aún existen barreras culturales y creencias erróneas sobre su uso, por eso trabajamos continuamente en educación, prevención y diagnóstico oportuno. Con JOBST demostramos que es posible vivir de manera plena, aun con insuficiencia venosa crónica”, señaló.
El documento concluye subrayando que, pese a su alta prevalencia, la insuficiencia venosa crónica puede ser controlada, reduciendo síntomas y evitando complicaciones cuando existe una evaluación médica oportuna y un plan de tratamiento adecuado para cada paciente.
