Salud
30 de diciembre de 2025 | 12:45Más del 30% de la población chilena padece várices
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Aunque suelen asociarse a un problema estético, las várices pueden generar complicaciones graves si no se tratan oportunamente, advierten especialistas.
Más del 30% de la población adulta en Chile padece várices, un trastorno venoso crónico que, pese a su alta prevalencia, continúa siendo subestimado y que puede derivar en complicaciones de salud relevantes si no se maneja adecuadamente.
Las várices suelen comenzar como una preocupación estética, pero su progresión puede provocar sangrados, úlceras, cambios en la piel y un deterioro significativo en la calidad de vida. Factores como la predisposición genética, la obesidad, los embarazos y las jornadas prolongadas de pie influyen en su aparición.
El doctor Marcelo Mege, cirujano vascular periférico de Clínica MEDS, explicó que esta patología “se describe como una dilatación patológica permanente de una vena de las piernas. Quienes tienen padres o abuelos con várices, poseen una mayor posibilidad de heredarlas, pero además hay factores que pueden propiciar su aparición como la obesidad, los embarazos y los trabajos que involucren estar de pie por periodos prolongados”.
El especialista recalcó que las várices no deben considerarse solo un problema estético. “Pueden romperse y sangrar en forma abundante, generar úlceras en los tobillos o provocar cambios de coloración que vuelven la piel más frágil”, afirmó. Asimismo, detalló que su clasificación va “desde arañas vasculares muy finas hasta várices mayores que un dedo”.
Según indicó el doctor Mege, la enfermedad se presenta con mayor frecuencia en mujeres, en una proporción cercana a cuatro a uno, y suelen consultar desde edades tempranas. “Generalmente consultan desde los 20 o 30 años, muchas veces por razones estéticas”, comentó. En contraste, los hombres tienden a acudir más tarde. “Cuando consultan por várices, generalmente lo hacen porque les está provocando una molestia importante”, advirtió.
En cuanto a la prevención, el especialista enfatizó que “lo importante en la patología varicosa es la prevención, en el sentido de evitar que estas várices, que muchas veces comienzan como algo estético, con muy pocos síntomas, se vayan a transformar en patologías que posteriormente puedan producir complicaciones más severas”.
Entre las medidas recomendadas mencionó mantener un peso adecuado, realizar ejercicios de piernas, evitar períodos prolongados de pie o sentados sin movimiento y elevar las extremidades cuando sea posible. “Eso también favorece, más que nada, aliviar los síntomas que produce esta patología”, agregó.
El facultativo también destacó el rol del ejercicio. “Toda la musculatura de la pantorrilla es como una bomba muscular externa, entonces al contraerse mejora un poco el retorno venoso y eso ayuda a disminuir el trabajo que tienen que hacer las venas”. Además, advirtió que “no se expongan a temperaturas muy altas; el calor excesivo sobre las piernas, los baños de sauna o las tinas muy prolongadas con agua caliente también producen una vasodilatación y eso daña”.
Respecto a los tratamientos, señaló que actualmente existen alternativas menos invasivas y con recuperación más rápida. “Hoy los tratamientos son mucho menos invasivos: ya no es necesario realizar incisiones grandes para extraer la vena safena”, explicó, indicando que se utilizan catéteres que “permiten quemar la vena con calor o mediante agentes químicos, sin necesidad de retirarla”.
Finalmente, aclaró que estos procedimientos no afectan la circulación. “La vena tratada está funcionando mal, y el resto de las venas suple sin problemas ese flujo”, concluyó.
