Salud
7 de enero de 2026 | 12:00Altas temperaturas y carne: qué hacer para evitar riesgos en verano
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 30 díasDoña Carne entrega recomendaciones prácticas para mantener la cadena de frío y evitar riesgos sanitarios durante los meses de altas temperaturas.
urante el verano, el aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de actividades al aire libre hacen que el manejo adecuado de los alimentos, especialmente de los productos cárnicos, cobre mayor relevancia para asegurar su calidad y seguridad desde la compra hasta su consumo en el hogar.
Desde Doña Carne señalaron que una correcta planificación es clave para evitar riesgos, considerando tanto los tiempos de traslado como las condiciones de almacenamiento. En esa línea, el gerente comercial de la empresa, Álvaro Martínez, explicó que “con simples medidas es posible conservar en buen estado la carne incluso en días de calor. Lo importante es planificar bien los traslados, reducir los tiempos fuera del frío y mantener buenas prácticas al llegar al hogar”.
Uno de los principales cuidados recomendados es reducir al máximo el tiempo que la carne permanece fuera de refrigeración. Idealmente, el producto no debería estar más de dos horas sin frío, plazo que se reduce a cerca de una hora o menos cuando las temperaturas superan los 30 grados. Por lo mismo, se aconseja utilizar unidades de frío o coolers térmicos, especialmente en compras de mayor volumen, viajes o paseos. Según indicó Martínez, “usar bolsas térmicas con hielo ayuda a mantener la temperatura adecuada y a proteger la carne durante el traslado”.
Una vez en casa, se recomienda refrigerar o congelar la carne de inmediato, evitando dejarla sobre mesones o a temperatura ambiente. También se sugiere almacenarla en las zonas más frías del refrigerador y respetar las indicaciones de conservación. Antes de su preparación, observar el estado del producto sigue siendo una práctica relevante: un color rojo brillante en carnes rojas o rosado claro en aves, un olor neutro y una textura firme son señales de una correcta conservación. En ese contexto, el ejecutivo sostuvo que “cuando la cadena de frío se respeta, la carne mantiene sus características y se puede disfrutar con tranquilidad”.
Pese a todas las precauciones, existen situaciones en las que desechar el producto es la opción más segura. Envases inflados, líquidos con mal olor, cambios evidentes de color u olor, o dudas sobre el tiempo de exposición al calor son señales de alerta. Martínez enfatizó que “en verano, la regla es clara, y es que ante la duda es mejor no consumir. Prevenir una intoxicación alimentaria es siempre más importante que intentar salvar un producto”.
