Salud
13 de enero de 2026 | 19:05Cansancio e irritabilidad: síntomas silenciosos de la depresión
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 35 díasEspecialistas en salud mental advierten que existen señales poco reconocidas de la depresión que suelen confundirse con estrés o cansancio y retrasan la consulta profesional.
En los últimos años, la depresión ha dejado de ser progresivamente un tema tabú, favorecida por una mayor apertura social y la creciente presencia de contenidos sobre salud mental en redes sociales. Este escenario ha permitido que jóvenes y adultos identifiquen con mayor facilidad los síntomas más conocidos del trastorno, aunque también ha expuesto a riesgos como la desinformación y el autodiagnóstico, factores que pueden retrasar la consulta profesional y dificultar un abordaje adecuado.
Especialistas advierten que la tristeza persistente y el desánimo no son las únicas manifestaciones de la depresión. Existen síntomas menos visibles que suelen confundirse con estrés, cansancio o rasgos de la personalidad y que, por lo mismo, tienden a normalizarse en la vida cotidiana, permaneciendo sin ser reconocidos como un problema de salud mental durante largos periodos.
En ese contexto, la jefa de salud mental de Clínica Dávila, la doctora Eugenia Escorza, explica que “la salud mental tiene que ver con este bienestar psíquico, este well feeling o sentirse bien, que tiene alcances en la salud física, en la salud individual, familiar y del entorno”, agregando que “solo se puede contribuir a la salud mental del otro, preocupándonos cada uno de la propia”.
Entre los síntomas que con mayor frecuencia pasan inadvertidos se encuentran la irritabilidad, el insomnio y el cansancio persistente incluso después de haber descansado, además de dificultades para tomar decisiones simples, problemas de memoria y falta de concentración. A ello se suma la pérdida de interés por actividades que antes resultaban gratificantes, una autoexigencia severa y distintos tipos de dolor físico.
La psicóloga de Clínica Ciudad del Mar, Elena Rug, señala que también pueden presentarse dolores musculares, cefaleas, molestias gastrointestinales como colon irritable, náuseas o acidez, así como cambios en el apetito. No obstante, la especialista enfatiza que estos síntomas no deben atribuirse de manera inmediata a la depresión, ya que previamente es necesario descartar otras causas médicas, como alergias alimentarias o problemas neurológicos.
Distinguir entre molestias pasajeras y señales de alerta resulta clave para una detección temprana. Los especialistas coinciden en que cuando estos síntomas se mantienen en el tiempo y comienzan a afectar la calidad de vida, es fundamental buscar apoyo profesional y no postergar la consulta.
La depresión también puede manifestarse de manera distinta en niños y adolescentes, lo que dificulta aún más su identificación. La psicóloga infantojuvenil de Clínica Santa María, Jennifer Conejero, explica que “la tristeza es un síntoma, pero no es el único ni el más característico como uno esperaría”, detallando que en este grupo etario pueden observarse desmotivación por actividades que antes disfrutaban, irritabilidad, llanto frecuente sin causa aparente, cambios en el apetito y disminución del rendimiento escolar, además de síntomas somáticos como dolores de cabeza o abdominales.
Junto al abordaje médico y psicológico, la alimentación puede cumplir un rol complementario en el bienestar emocional. En esa línea, la nutricionista de Clínica Dávila Vespucio, Paulina Mella, comenta que “sin duda hay alimentos que son como un colchón emocional por las vitaminas que aportan”, destacando que el consumo diario de frutas y semillas puede contribuir a la prevención de ciertos trastornos del ánimo. Según explica, alimentos como las semillas de girasol contienen triptófano, un aminoácido que favorece la producción de serotonina, neurotransmisor que influye directamente en el estado de ánimo.
